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Dhiravamsa


Dhiravamsa

Nacido en Tailandia, se incorporó a una Orden Monástica Budista a los trece años, donde se formó como monje durante veintitrés años. Después consiguió la más alta graduación en Estudios Budistas, Religiones Comparadas y Temas de Actualidad. También fue instructor de psicología educativa.

En 1965 viajó a Inglaterra, acompañando a su maestro. Allí creó la Comunidad y Centro de Retiros de Chapter House y en la isla de San Juan (estado de Washington) creó el Centro de Meditación Vipassana.

Desde el año 1971 y tras veinte años de retiro como monje en Tailandia, Dhiravamsa dejó los hábitos y se dedicó a impartir sus enseñanzas en Europa, América y Australia. Integra su práctica de meditación Vipassana con el Eneagrama y otras terapias de crecimiento personal occidentales. En 1996 visita por primera vez Canarias  residiendo  largas temporadas en la isla de Gran Canaria, donde ha fijado su residencia. Desde entonces hemos mantenido una muy extrecha relación hasta el presente, ha impartido  numerosos cursos y prácticas en el Centro Milarepa, y juntos hemos puesto  en marcha  la Arya Marga Sangha en el 2005, año en el que recibo de él la Transmisión del Dharma. El primer conocimiento que tengo de Dhira se remonta a 1991, por entonces yo residía como monje en  en Sherab Ling, el monasterio de Tai Situpa en Himachal Pradesh, India. Antes de iniciar un retiro “de las lluvias” ese  año (comenzó antes del monzón y terminó a la finalización del mismo)  uno de los lamas residentes me sugiere lea el libro de Dhiravamsa “la Vía del no apego”, cuya otra en inglés se encontraba en la librería del monasterio. Años después  visita en el Centro Milarepa, tras la invitación que le hace una amiga común en Gran Canaria y desde entonces han acontecido muchas cosas. Dhira es el padrino de nuestra pequeña Megan, ha pasado largas tempradas en casa y sentimos hacia el un profundo aprecio. En 2010 nuestras vidas tomaron rumbos distintos y la Arya Marga sigue su propia dinámica y trayectoria, pero siempre estará muy cerca en nuestros corazones.

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